El concepto de "devorador de hombres" se aplica coloquialmente a un animal que habitualmente incluye la carne humana en su dieta. Esta definición excluye por consiguiente de esta categoría a aquellos animales que, aunque también pueden ocasionalmente atacar y devorar a un ser humano, no lo hacen con habitualidad. Las leonas, por ejemplo, causan más ataques a personas que los leones, sin embargo enseguida vuelven a su dieta natural a base de cebras y antílopes y no llegan a convertirse en verdaderas "devorahombres".Las leonas no suelen convertirse en "devoradoras de hombres"
Las causas por las cuales una pantera o un gran oso se convierten en cazadores de hombres pueden ser variadas, algunas de las cuales son directamente imputables a los propios humanos. La pérdida del hábitat natural por la expansión de la agricultura o la rápida y a veces descontrolada urbanización de muchas tierras y bosques, o más recientemente el cambio climático, con un aumento de la temperatura que puede causar escasez de alimentos en determinados espacios naturales, pueden explicar en ocasiones la aparición de animales con hábitos antropófagos. En otros casos, es la vejez, enfermedad, o incapacidad física de un animal para cazar sus presas naturales las que están detrás de un devorador de hombres.
Sea como sea, lo importante es comprender que la realidad de un devorador de hombres no es natural y menos aún normal, sino excepcional, y que muchas veces es sólo el resultado de algo que nosotros mismos, los humanos, no hemos hecho bien.
SANTIJAW
ANIMALES DEVORAHOMBRES
Todas las fotos de este Blog son propiedad del autor del mismo y su función es sólo referencial
SANTIJAW
LOBOS DEVORADORES DE HOMBRES
El hombre puede ser atacado por muchos tipos diferentes de animales, pero el concepto de "devorador de hombres" que aquí se maneja, es el de aquel animal que, por circunstancias especiales, ha incorporado la carne humana de modo habitual en su dieta.
Historias ciertas que llegan de cualquier parte del mundo y que traen como protagonista a un animal salvaje (un lobo, un león, un tigre, o lo que sea) convertido por determinadas circunstancias en un auténtico "devorador de hombres", según la definición antes expuesta.
La primera de estas historias es también la más antigua de todas ellas:
LA BESTIA DE GÉVAUDAN
Gévaudan es una región montañosa que está situada más bien en el sur de Francia, famosa por los ataques a personas que hubo en el siglo XVIII por parte de un animal desconocido (la "bestia") que mucha gente asemejaba a un gran lobo de extraordinaria fuerza, aunque no faltaron otras hipótesis, como la de algún animal exótico (una hiena escapada de algún zoológico), o las más fantasiosas que decían que se trataba de una criatura infernal, algo así como una especie de maligno demonio.
El misterioso animal atacó por vez primera en 30 de junio de 1764, y la víctima fue una niña de catorce años; la mató de una dentallada en la garganta. El animal arrancaba la cabeza de las víctimas, todas mujeres y niños, de un solo bocado, tal era su fuerza en las mandíbulas. A este primer ataque siguieron otros muchos y el terror se apoderó de la población, hasta el punto que tuvo que intervenir el mismo rey de Francia, movilizando a mucha mano de obra y ofreciendo sustanciosas recompensas de dinero a quien trajera la piel de la Bestia. Cazadores de toda Francia trataron de cazar al animal. Muchos lobos se convirtieron en víctimas inocentes pues fueron muertos por los cazadores; sin embargo los ataques no cesaban.
No se sabe bien cuántas víctimas se cobró la Bestia de Gévaudan. Un estudio llevado a cabo en 1987 determinó que 113 personas murieron por los ataques del misterioso animal, y que otras 49 resultaron heridas.
En 19 de junio de 1767 ocurrió algo que pareció ser significativo y muy relevante: Jean Chastel, un vecino de La Besseyre-Saint-Mary, abatió a un animal similar a un gran lobo, que tal vez realmente lo era, y desde entonces los ataques cesaron para siempre,
¿Fue aquel animal la Bestia de Gévaudan?.
En cualquier caso, a partir de aquella fecha y de aquel suceso, ya no hubo más ataques de ningún misterioso animal, y de esta manera, poco a poco, las gentes del lugar pudieron volver a respirar tranquilas...
EL LOBO
LOBOS DEVORADORES DE HOMBRES
En comparación con otros mamíferos carnívoros, los lobos causan muy pocos ataques a seres humanos, sobretodo si se tiene en cuenta su gran peligrosidad potencial.
LOS LOBOS DE HAZARIBAGH
Cinco lobos actuaron como "devoradores de hombres" entre febrero y agosto de 1981, en un área de unos 7 kilómetros cuadrados, por los alrededores de la ciudad de Hazaribagh, distrito de Bihar (India).
Los cánidos mataron a un total de 13 niños, de edades comprendidas entre los 4 y los 10 años.
Entre 1989 y 1995 los lobos (de la especie Canis lupus pallipes) causaron el 90 % de las muertes en humanos por mamíferos salvajes en el sur de Bihar.
Historias ciertas que llegan de cualquier parte del mundo y que traen como protagonista a un animal salvaje (un lobo, un león, un tigre, o lo que sea) convertido por determinadas circunstancias en un auténtico "devorador de hombres", según la definición antes expuesta.
La primera de estas historias es también la más antigua de todas ellas:
LA BESTIA DE GÉVAUDAN
Gévaudan es una región montañosa que está situada más bien en el sur de Francia, famosa por los ataques a personas que hubo en el siglo XVIII por parte de un animal desconocido (la "bestia") que mucha gente asemejaba a un gran lobo de extraordinaria fuerza, aunque no faltaron otras hipótesis, como la de algún animal exótico (una hiena escapada de algún zoológico), o las más fantasiosas que decían que se trataba de una criatura infernal, algo así como una especie de maligno demonio.
El misterioso animal atacó por vez primera en 30 de junio de 1764, y la víctima fue una niña de catorce años; la mató de una dentallada en la garganta. El animal arrancaba la cabeza de las víctimas, todas mujeres y niños, de un solo bocado, tal era su fuerza en las mandíbulas. A este primer ataque siguieron otros muchos y el terror se apoderó de la población, hasta el punto que tuvo que intervenir el mismo rey de Francia, movilizando a mucha mano de obra y ofreciendo sustanciosas recompensas de dinero a quien trajera la piel de la Bestia. Cazadores de toda Francia trataron de cazar al animal. Muchos lobos se convirtieron en víctimas inocentes pues fueron muertos por los cazadores; sin embargo los ataques no cesaban.
No se sabe bien cuántas víctimas se cobró la Bestia de Gévaudan. Un estudio llevado a cabo en 1987 determinó que 113 personas murieron por los ataques del misterioso animal, y que otras 49 resultaron heridas.
En 19 de junio de 1767 ocurrió algo que pareció ser significativo y muy relevante: Jean Chastel, un vecino de La Besseyre-Saint-Mary, abatió a un animal similar a un gran lobo, que tal vez realmente lo era, y desde entonces los ataques cesaron para siempre,
¿Fue aquel animal la Bestia de Gévaudan?.
En cualquier caso, a partir de aquella fecha y de aquel suceso, ya no hubo más ataques de ningún misterioso animal, y de esta manera, poco a poco, las gentes del lugar pudieron volver a respirar tranquilas...
EL LOBO
LOBOS DEVORADORES DE HOMBRES
En comparación con otros mamíferos carnívoros, los lobos causan muy pocos ataques a seres humanos, sobretodo si se tiene en cuenta su gran peligrosidad potencial.
LOS LOBOS DE HAZARIBAGH
Cinco lobos actuaron como "devoradores de hombres" entre febrero y agosto de 1981, en un área de unos 7 kilómetros cuadrados, por los alrededores de la ciudad de Hazaribagh, distrito de Bihar (India).
Los cánidos mataron a un total de 13 niños, de edades comprendidas entre los 4 y los 10 años.
Entre 1989 y 1995 los lobos (de la especie Canis lupus pallipes) causaron el 90 % de las muertes en humanos por mamíferos salvajes en el sur de Bihar.
FELINOS DEVORADORES DE HOMBRES
TIGRES, LEONES Y LEOPARDOS
Existen en el mundo cuatro grandes especies de felinos, que son de mayor a menor: el tigre (Panthera tigris; en particular el tigre de Siberia está considerado el mayor felino del mundo), el león (Panthera leo), el jaguar (Panthera onca), y el leopardo (Panthera pardus). Salvo el jaguar, que no ataca al hombre, los otros tres pueden llegar a convertirse, en determinadas circuntancias, en devoradores de hombres.
¿POR QUÉ SE CONVIERTEN EN DEVORADORES DE HOMBRES?
Lo normal es que en su hábitat los grandes felinos se alimenten de sus presas naturales, pero ciertas circunstancias pueden a veces hacer que un determinado animal se convierta en un cazador de seres humanos. Estas circunstancias son comúnmente la vejez del animal, alguna enfermedad que padezca, o que esté herido o lesionado. En todos estos casos las facultades para cazar sus presas habituales están mermadas o incluso eliminadas, por lo que para poder sobrevivir el gran felino se convierte entonces en un devorador de hombres, pues para el gran gato el ser humano es siempre un excelente recurso: una presa fácil y abundante.
Sin embargo no todos los grandes devoradores de hombres son felinos viejos, enfermos, o lesionados, pues también se conocen casos de animales perfectamente sanos que, pese a ello, optaron por cazar a hombres antes que a sus presas naturales.
EL TIGRE
EL TIGRE DEVORADOR DE HOMBRES
El tigre es el felino grande que más gente ha matado. Entre los años 1876 y 1912, cuando el amo de la jungla era todavía abundante, causó la muerte a 33.247 personas solamente en la India británica. El tigre devorador de hombres es un problema recurrente para la India, en especial en las regiones de Kumaon, Garhwal y los Sudarbans.
MODUS OPERANDI DEL TIGRE DH
A diferencia del leopardo, el tigre rara vez entra en aldeas o casas para buscar a sus presas humanas, y la mayoría de sus víctimas fueron imprudentes que se adentraron en su territorio, donde el tigre los atacó y literalmente devoró. Esos ataques suelen ocurrir por el día.
ATAQUE DE TIGREEn la foto de arriba, ejemplar disecado de tigre expuesto en el Centro de Visitantes del Parque Nacional de Khao Yai (Tailandia): se trata de una hembra que atacó a un lugareño (no llegó a matarlo, aunque sí le causo heridas graves en un brazo), pero fue rápidamente abatida; obsérvense los caninos de la parte derecha de la boca, que los tiene rotos. En el mismo Centro se exponía también un tigre macho que había matado a dos personas, y que fue matado justo cuando se disponía a atacar a la tercera.
TIGRES DEVORADORES DE HOMBRES
LA TIGRESA DE CHAMPAWAT
Champawat es una región de la India, aunque la tigresa (un tigre de Bengala hembra) era originaria de Nepal (de una zona próxima a la vecina India) y de hecho fue en este país donde inició su carrera asesina, a finales del siglo XIX, matando en poco tiempo a 200 personas. Ante este drama, y para poner fin a los ataques, llegó a intervenir el Ejercito Nacional nepalí, que desarrolló una fuerte persecución en 1905 contra la tigresa, pero ésta, que era muy astuta, logró burlar el cerco, y cruzó la frontera con la India. Una vez en la India, la tigresa continuó con sus matanzas, incluso con más ferocidad que nunca. En la india mató a 236 personas, que añadidas a las 200 que causó en Nepal, elevaba su número de muertos a 436, y todavía podrían haber habido más pues sólo se contabilizaron las víctimas registradas. Fue Jim Corbett quien cazó a la "tigresa de Champawat" en el año 1907, poniendo fin a la horrible pesadilla de sus ataques.
Una autopsia que se le hizo a la tigresa mostró que los caninos superiores y los inferiores en el lado derecho de su boca estaban rotos; según el propio Corbett, probablemente esta lesión impidió al animal cazar a sus presas naturales, y por eso se convirtió en una devoradora de hombres.
LOS TIGRES DE CHOWGARH
Eran dos: una hembra vieja, y su cachorro subadulto; inicialmente la tigresa actuaba sola, pero después le ayudó en los ataques el cachorro. La primera víctima fue en 15 de diciembre de 1925, a partir de ahí los ataques se hicieron habituales hasta que Jim Corbett abatió a los dos tigres en 1930. En total, mataron a 64 personas.
LA TIGRESA LLAMADA "T1"
En septiembre de 2018 el Tribunal Supremo de India autorizó dar caza a la tigresa que desde 2016, vino cazando y matando a humanos y ganado (vacas, caballos) en el distrito de Yavatmal, en el estado indio de Maharashtra.
Tan sólo unas semanas antes, tres personas supuestamente fueron muertas entre las garras y colmillos del animal, que se añaden a las otras diez desde que la fiera comenzó sus andaduras.
El caso fue llevado ante la Corte Suprema porque un grupo de defensores animalistas se oponían a la caza a muerte de la tigresa, a la que ellos denominaban de otra manera: "Avni". Según ellos, Avni no fue realmente la causante de esas muertes.
Sin embargo la decisión del Tribunal fue a favor de la caza, si bien se intentaría primero tranquilizarla y capturarla.
Tal como temían los animalistas, la tigresa fue abatida por los cazadores.
No vivía sola, pues tenía dos cachorros y un macho (llamado "T2") que también se movían por el mismo territorio, pero no implicados en ninguna muerte humana.
Según los cazadores locales que la abatieron, la tigresa se convirtió en "devoradora de hombres" al haber probado la carne humana por causa accidental, después de encontrar el cadáver de algún pastor desaparecido. Otros hablan de la deforestación como posible causa, al colocar a tigres y aldeanos residentes cerca de las reservas naturales en situación de conflicto.
EL LEOPARDO
EL LEOPARDO DEVORADOR DE HOMBRES
El leopardo tiene una amplia distribución geográfica que comprende toda el África subsahariana y buena parte de Asia, con varias subespecies descritas, sin embargo solamente llegan noticias sobre devoradores de hombres de Asia, principalmente de la India y Nepal. Entre finales del siglo XIX y comienzos del XX se registraron muchos ataques de leopardo a humanos, coincidiendo con la rápida urbanización de aquellas tierras.
PERFIL DEL LEOPARDO DEVORADOR DE HOMBRES
Solamente 9 de un total de 152 leopardos devorahombres documentados eran hembras, por consiguiente la inmensa mayoría eran machos; por edades, abundaban los leopardos maduros. Varios leopardos estaban bien de salud, sin heridas ni lesiones.
¿Por qué un leopardo se convierte en devorador de hombres?
Una razón puede ser el simple hecho de haber probado la carne humana. Jim Corbett, famoso cazador y naturalista, observó que muchos leopardos se habían convertido en devorahombres después de haber escarbado en restos humanos. La oportunidad puede darse por ejemplo con las epidemias graves de cólera, que en la India mataban a mucha gente, y cuyos cuerpos a veces no se enterraban, dejándose en el suelo a merced de animales salvajes. El leopardo de Panar, que mató a 400 personas, empezó a actuar justo después de una epidemia de ésas, y también el temido leopardo de Rudrapayag inició su actividad asesina tras una epidemia fuerte de cólera que hubo en la India en 1918.
MODUS OPERANDI DEL LEOPARDO DH
El leopardo siempre actúa de noche.
A la hora de buscar víctimas, el leopardo no duda en entrar en pueblos y aldeas, y se ha dicho que ha roto puertas y tejados de paja para conseguir presas humanas.
El leopardo es el más pequeño de los grandes felinos, pero si su tamaño fuera el de un tigre o un león, probablemente resultaría más peligroso que ellos, teniendo en cuenta su astucia, audacia y prodigiosa fuerza.
LEOPARDOS DEVORADORES DE HOMBRES
LEOPARDO DE PANAR
El más famoso de todos los leopardos devorahombres por la gran cantidad de gente que mató (al menos 400 personas). Esta fiera vivió en Kumaon (norte de la India) a principios del siglo XX, en la provincia de Panar. Fue abatido por Jim Corbett en 1910.
LA PANTERA DE ASTUCIA DIABÓLICA
También conocido como "el leopardo de las Provincias Centrales", porque atacaba justo en esas provincias del centro de la India británica, a principios del siglo XX. El leopardo estuvo actuando tan sólo dos años, pero con mucha intensidad (una víctima cada dos o tres días, y cada vez en un área diferente). Mató a 150 personas, todas ellas mujeres y niños. El animal causó mucho pánico entre las comunidades nativas.
EL LEOPARDO DE RUDRAPRAYAG
Este temido leopardo actuó como devorador de hombres entre 1918 y 1926, aterrorizando con sus matanzas a los peregrinos hindúes. En total mató a 125 personas hasta que fue abatido por Jim Corbett en mayo de 1926.
EL LEÓN
EL LEÓN DEVORADOR DE HOMBRES
Se dice que el león, como devorador de hombres, es más osado que el tigre, pues, también como el leopardo, se atreve a entrar en los pueblos para buscar a sus víctimas.
LEONES Y LEONAS
Estadísticamente, las hembras son responsables de más muertes en humanos, sin embargo -dice Craig Packer, especialista de la Universidad de Minnesota- las leonas suelen comer a gente en casos aislados, y luego vuelven a su dieta normal, mientras los machos tienen más probabilidades de convertirse en reincidentes. Para Packer, el peor de los casos se da cuando una manada, con machos y hembras, comienza a alimentarse de personas, porque estos leones serán muy persistentes en sus cacerías. Ahí está como buen ejemplo el sobrecogedor caso de los leones de Njombe: una inmensa manada que causó el terror durante varios años con sus matanzas en el sur de Tanzania.
Los leones aprovechan la oscuridad para atacar, pues así sorprenden más a sus víctimas. Prefieren las noches sin luna llena. La franja horaria es aproximadamente desde el anochecer hasta las 23,00 horas.
LEONES DEVORADORES DE HOMBRES
LOS LEONES DE TSAVO
Tal vez sean éstos los devoradores de humanos más famosos debido a que su historia ha sido objeto de varios libros y de al menos dos películas.
En 1898 los británicos comenzaron la construcción de un puente ferroviario sobre el río Tsavo (Kenia). Durante nueve meses, trabajadores ferroviarios se convirtieron en las presas habituales de dos grandes y feroces leones. Fue el ingeniero jefe a cargo del proyecto ferroviario, el teniente coronel John Henry Patterson, quien acabó con las dos fieras, primero abatió un león, y una semana después mató al segundo. Se dice que en total fueron 140 personas las que murieron en las fauces de estos leones devoradores de hombres, pero un análisis de los cuerpos de los leones (que se exponen en el Museum Field de Chicago) determinó que sólo devoraron a 35 personas.
Los leones de Tsavo no llevaban melena, y de hecho son famosos los leones del Parque Nacional de Tsavo precisamente por esta característica; se desconoce la razón, pero existe la teoría según la cual en el territorio del Parque la temperatura es realmente alta (puede llegar fácilmente a los 39 grados), por lo que una melena, que se sabe que incrementa la temperatura corporal del animal, sería del todo inconveniente para su salud, en cambio los leones del Serengueti, por ejemplo, sí tienen melena, porque el Serengueti está más alto y es más fresco que el Parque Nacional de Tsavo. La melena reporta beneficios al león, porque con ella parece más grande y fuerte, lo que le va bien frente a sus adversarios, como las hienas, por eso los leones llevan melena allí donde pueden llevarla.
LOS LEONES DE NJOMBE
Los leones de Tsavo pudieron ser muy agresivos, pero tan sólo "eran alevines pequeños en comparación con lo que estos leones (los de Njombe) resultaron" escribió George Rushby, el cazador británico al que se le encomendó la tarea de cazarlos.
Los leones de Njombe constituyeron una gran manada, con machos y hembras, que actuaron en el sur de Tanzania, cerca de la ciudad de Njombe, entre los años 1932 y 1947; en esos quince años actuaron dos o tres generaciones de ese clan familiar. Tal vez fue un brote de peste bovina que estaba destruyendo los rebaños de ganado lo que impulsó a estos felinos a convertirse en devoradores de humanos, al ver reducido drásticamente el número de sus presas naturales.
Mataron a unas 1500 personas, y hay quien dice que todavía podrían haber habido más víctimas (recuérdese que estos leones estuvieron actuando como devorahombres durante varios años, y en ese tiempo desaparecieron muchas personas por la zona de las que no se encontraron nunca sus cuerpos).
El mencionado George Rushby, asistido por su equipo, fue quien puso fin a los ataques. Mató a quince leones, y el resto de la manada finalmente abandonó la zona.
EL LEÓN DE MFUWE
Este león grande y devorador de hombres, aterrorizó en 1991 durante dos meses a los residentes de la zona del Valle del río Luangwa, en Zambia.
El león se hizo particularmente famoso porque, tras matar a una de sus víctimas, se paseó por las callecitas del pueblo de Mfuwe (algunos decían que orgulloso) rugiendo y llevando una bolsa con ropa que había sacado de la casa de la víctima, hecho que convenció a muchos supersticiosos locales de que ese león era un demonio o un brujo.
El león fue abatido por Wayne Allen Hosek (un californiano), durante un safari en la región.
El león de Mfuwe mató a seis personas, y era de gran tamaño y sin melena, justo como los "leones de Tsavo", y también como ellos su cuerpo se expone en el Museum Field de Chicago.
HIENAS DEVORADORAS DE HOMBRES
Existen tres especies de HIENAS en el mundo, de las cuales sólo dos, la hiena manchada (Crocuta crocuta), que es la más grande de todas, y la hiena rayada (Hyaena hyaena), han llegado a convertirse en devorahombres. Esta posibilidad es mayor en la hiena manchada, pero aún así es poco probable que ese fenómeno llegue a suceder. Si los casos de tigres y leopardos devorahombres son relativamente frecuentes, por poner un ejemplo, en las hienas es bastante más raro, y las víctimas humanas, cuando el hecho ha ocurrido, han sido casi en su totalidad niños, mujeres y hombres débiles o enfermos.
Ejemplar de hiena manchada en Masai Mara, Kenia.
HIENA DEVORADORA DE HOMBRES
Aunque los casos de hienas devoradoras de hombres sean menos habituales que en otros tipos de animales, se conocen historias totalmente reales de hienas que han aterrorizado a poblaciones enteras con sus matanzas.
Al fin y al cabo, la hiena manchada es una excelente depredadora, incluso más que el león (en contra de lo que muchos creen), y sus formidables dientes son tan fuertes, que podrían partir el fémur de un caballo de una sola dentallada.
Muchos de los casos de hienas devoradoras de hombres han ocurrido en Malawi, donde parece que los ataques de hienas a humanos son más frecuentes que en otros lugares.
Los ataques siempre se han producido de noche y generalmente en épocas de calor, cuando la gente de las aldeas duerme al aire libre, exponiéndose más a los ataques de hienas.
Si es fácil intuir los motivos por los cuales tigres y panteras pueden convertirse en devorahombres, no siempre queda claro en las hienas, tal vez porque en ellas estos hechos resultan, afortunadamente, menos habituales.
LAS HIENAS DE MALAWI
En la segunda mitad de la década de los cincuenta del siglo XX se registraron varios ataques de hienas a humanos. Un par de hienas sembró el terror en Mulanje (Malawi), matando una media de cinco o seis personas al año, siempre en el mes de septiembre o por ahí, empezando en septiembre de 1955; entre un ataque y otro a veces sólo mediaba una semana. En 1956 las hienas mataron a cinco personas, en 1957 a otras cinco, y seis al año siguiente; en 1961 mataro a ocho. En total las dos hienas habían matado a 27 personas. El cazador Fred Balestra abatió a las dos hienas antropófagas. Se pudo comprobar que eran ejemplares de Crocuta crocuta grandes, más que sus víctimas, con un peso de 72 kg uno, y de 77 kg la otro.
(Balestra, 1962).
Otra noticia sobre hienas devoradoras de hombres llega también de Malawi: en pocos días (navidades de 2001 a mediados de enero de 2002) seis personas han fallecido por ataques de un grupo de hienas. Los ataques, todos por la noche, han sembrado el terror entre la población local de los alrededores de la ciudad de Bantyre, centro comercial del país. Se especula que tal vez esas hienas no encuentran mucho alimento y han optado por sacarle ventaja a una desventaja: matar a seres humanos para devorarlos.
LA BESTIA TERRORÍFICA DE MALAWI
Animal salvaje no identificado que en el año 2003 mató al menos a tres personas (dos mujeres ancianas y un niño de corta edad), a las que aplastó el cráneo y devoró sus intestinos y genitales, e hirió de gravedad a otras 16, algunas con pérdida de ambas piernas, manos, y dos de ellas dejándolas sin ambas orejas ni ojos, a una mujer la "bestia" le desgarró la boca y la nariz.
Los ataques ocurrieron en el distrito central de Dowa, a unos 100 km de Lilongwe, en Malawi, y hubo tanto miedo (en realidad terror) que unas cuatro mil personas abandonaron sus pueblos para buscar refugio en un asilo comunitario en los cuarteles del distrito, huyendo de la "bestia".
Como dije, no se sabe que animal fue, pero algunos creen que pudo ser una hiena rabiosa, aunque hay otros que lo descartan y piensan que fue otro animal.
CONCLUSIÓN SOBRE LAS HIENAS DEVORADORAS DE HOMBRES
Es raro el ataque de hienas a personas, y todavía más que este suceso se enmarque dentro de una serie de ellos llevados a cabo por el mismo individuo o mismo grupo de individuos. Pero de vez en cuando ocurre, parece que en Malawi más que en otros lugares, sembrando entonces el pánico entre los lugareños.
Aunque las historias sobre hienas devoradoras de hombres pueden tener como protagonista a la hiena rayada, son más propias de la más grande y poderosa especie: la hiena manchada, cazadora antes que carroñera.
OSOS DEVORADORES DE HOMBRES
Los OSOS son animales de dieta omnívora (se alimentan sobretodo de miel, bellotas, frutos, tubérculos, y pequeños animales), pero a veces, en condiciones especiales o por motivos concretos, algunos acaban convirtiéndose en devorahombres.
En Japón los ataques de osos no son nada raros; en este país los expertos explican estos sucesos tanto por el cambio climático (el fuerte calor hace que los osos no encuentren tanto alimento en su espacio natural por lo que acaban aventurándose a zonas agrícolas o urbanizadas) como también por la pérdida de hábitat debido a la construcción de casas rurales.
Aunque los osos devorahombres sean menos conocidos que los tigres o leopardos antropófagos, no tienen nada que envidiar a estos, y la ferocidad de sus ataques ponen los pelos de punta a cualquiera.
Veamos algunos ejemplos.
Oso pardo (Ursus arctos)
KESAGAKE
Este es posiblemente el oso más fiero de la historia de Japón.
En Japón existen dos especies de osos: el pardo (Ursus arctos lasiotus, una subespecie del oso pardo Ursus arctos ampliamente difundido por el Hemisferio norte del mundo) y el negro (Ursus thibetanus japonicus)
Kesagake era un oso pardo.
Kesagake era enorme, y cuando al fin fue cazado se pudo determinar sus grandes dimensiones: una altura de 2,7 metros y un peso que llegaba a 380 kg.
El plantígrado asoló el pueblo de Sankebetsu, en Hokkaido (Japón) en diciembre de 1915.
Sankebetsu era en realidad una aldea de colonos, establecida hacía muy poco tiempo dentro de un gran espacio natural con diversa fauna salvaje, entre la que se hallaba Kesagake. El oso fue visto por vez primera en noviembre de aquel año, visitando el granero de una de las casas para comer maíz. La presencia del dueño de la casa, el señor Ikeda, ahuyentó al animal. Qué equivocado estaba el señor Ikeda si en algún momento llegó a pensar que ahí iba a acabar todo, porque eso sólo fue el comienzo. A los pocos días, aún en noviembre (faltaba muy poco para el invierno) el oso volvió a aparecer por la misma casa, y fue cuando el señor Ikeda, temiendo por los caballos del establo, decidió que había que matar al animal, contratando a tal fin a dos cazadores para que le asistieran en la labor. No mataron al oso, pero sí lograron herirlo, y la herida pintaba mal, invalidando al oso para conseguir alimento (no podía cazar, no podía pescar, y necesitaba grasa para poder pasar el invierno), como no fuera irlo a buscar al único sitio que le quedaba: el propio pueblo de Sankebetsu.
A partir de aquí la historia de Kasagake es una historia de sangre y muertes causadas por el gran oso, que mató a mujeres y niños de muy corta edad. En el primer ataque entró en una casa vecina de Ikeda, la de la familia Ota, y mató a un bebé y se llevó a una mujer al bosque para devorarla tranquilamente. En otro ataque, aprovechando que el pueblo había quedado desprotegido porque los hombres armados habían ido al bosque precisamente para cazarlo, Kesagake entró esta vez en la casa de la familia Miyoke, devorando a todo el que se encontraba dentro, ahora una mujer y dos niños. Cuando los hombres volvieron, se encontraron a las víctimas del oso en un macabro baño de sangre.
En 14 de diciembre de aquel año, una batida acabó con la vida del animal. Restos humanos fueron encontrados en su estómago.
En total Kesagake había matado a siete personas.
Algunos supervivientes de los ataques murieron en días posteriores por la horrible gravedad de las heridas. Toda la gente se marchó de allí, y Sankebetsu se convirtió en un lugar vacio, sin nadie, una especie de pueblo fantasma con una negra historia a sus espaldas, una historia poco conocida en Occidente, pero objeto de varias publicaciones en Japón.
EL OSO DE MYSORE
Mysore es la segunda ciudad más importante del estado de Karnataka, en la India.
En la India, cuando se habla de "devoradores de hombres" se piensa en tigres y panteras, pero son pocos los que piensan también en el oso bezudo (científicamente llamado Melursus ursinus), acordándose de lo que fue el "oso negro de Mysore", un ejemplar de oso bezudo (a veces conocido como oso perezoso, por la exagerada lentitud de sus movimientos y su aspecto descuidado, más parecido al de un perezoso de la selva amazónica que al de un auténtico oso) que por los años cincuenta del siglo XX causó el terror en la localidad donde actuó.
El oso atacaba con sus enormes garras, causando heridas terribles. Mató a doce personas y a tres de ellas las devoró parcialmente. Quienes sobrevivieron a estos ataques, particularmente sangrientos, lo hicieron con la cara destrozada (a veces sin ojos ni nariz), debido al interés que tenía el "oso de Mysore" de desgarrar la cara de sus víctimas, desfigurándolas completamente.
Fue el famoso cazador Kenneth Anderson quien acabó con la vida de este oso bezudo indio.
Algunos se preguntaron qué impulsó a este oso a comportarse así. Unos dijeron que se trataba de una hembra que buscaba vengarse por la muerte de sus cachorros en manos de unos cazadores, otros narraban una historia absolutamente inverosímil (que el oso secuestró a una doncella, y cuando los hombres se la arrebataron, prometió venganza).
Es verdad que el oso bezudo se muestra muy feroz a la hora de defender a sus crías de cualquier amenaza.
En todo caso, la muerte del "oso negro de Mysore" supuso el final de una pesadilla para muchas personas que hasta ese momento vivieron atemorizadas por él.
OSO NEGRO DE JAPÓN
Ya dije antes cuando hablé del oso Kesagake, que en Japón viven dos especies de osos.
Ahora toca hablar del oso negro japonés (una subespecie del oso negro tibetano, exclusiva del país nipon).
En Akita, en el norte de Japón,los ataques de oso no son excepcionales. En sólo tres semanas, desde el 21 de mayo de 2016, cuatro personas han perdido la vida por el ataque de un oso negro. En 10 de junio se encontró el cadáver de la última (una mujer de 74 años). Todas las víctimas fueron encontradas en un bosque cercano a la localidad de Kazuno, en la prefectura de Akita, tres hombres y una mujer, de edades avanzadas. Todas esas personas se habían adentrado en el bosque para buscar brotes de bambú y flores silvestres.
El mismo día en que se encontró la última víctima, la policía local organizó un dispositivo de búsqueda del oso, al tiempo que se recomendaba a la gente no adentrarse en el bosque a buscar bambú (un alimento que forma parte de la dieta natural de los plantígrados).
A las pocas horas de búsqueda, la policía dio con el oso, y lo abatió allí mismo. Se trataba de una hembra de unos 70 kg de peso, y 120 cm de longitud.
La disección del animal reveló la presencia de bambú en su intestino, pero también de carne y cabellos humanos en su estómago.
En Japón los ataques de osos no son nada raros; en este país los expertos explican estos sucesos tanto por el cambio climático (el fuerte calor hace que los osos no encuentren tanto alimento en su espacio natural por lo que acaban aventurándose a zonas agrícolas o urbanizadas) como también por la pérdida de hábitat debido a la construcción de casas rurales.
Aunque los osos devorahombres sean menos conocidos que los tigres o leopardos antropófagos, no tienen nada que envidiar a estos, y la ferocidad de sus ataques ponen los pelos de punta a cualquiera.
Veamos algunos ejemplos.
Oso pardo (Ursus arctos)
KESAGAKE
Este es posiblemente el oso más fiero de la historia de Japón.
En Japón existen dos especies de osos: el pardo (Ursus arctos lasiotus, una subespecie del oso pardo Ursus arctos ampliamente difundido por el Hemisferio norte del mundo) y el negro (Ursus thibetanus japonicus)
Kesagake era un oso pardo.
Kesagake era enorme, y cuando al fin fue cazado se pudo determinar sus grandes dimensiones: una altura de 2,7 metros y un peso que llegaba a 380 kg.
El plantígrado asoló el pueblo de Sankebetsu, en Hokkaido (Japón) en diciembre de 1915.
Sankebetsu era en realidad una aldea de colonos, establecida hacía muy poco tiempo dentro de un gran espacio natural con diversa fauna salvaje, entre la que se hallaba Kesagake. El oso fue visto por vez primera en noviembre de aquel año, visitando el granero de una de las casas para comer maíz. La presencia del dueño de la casa, el señor Ikeda, ahuyentó al animal. Qué equivocado estaba el señor Ikeda si en algún momento llegó a pensar que ahí iba a acabar todo, porque eso sólo fue el comienzo. A los pocos días, aún en noviembre (faltaba muy poco para el invierno) el oso volvió a aparecer por la misma casa, y fue cuando el señor Ikeda, temiendo por los caballos del establo, decidió que había que matar al animal, contratando a tal fin a dos cazadores para que le asistieran en la labor. No mataron al oso, pero sí lograron herirlo, y la herida pintaba mal, invalidando al oso para conseguir alimento (no podía cazar, no podía pescar, y necesitaba grasa para poder pasar el invierno), como no fuera irlo a buscar al único sitio que le quedaba: el propio pueblo de Sankebetsu.
A partir de aquí la historia de Kasagake es una historia de sangre y muertes causadas por el gran oso, que mató a mujeres y niños de muy corta edad. En el primer ataque entró en una casa vecina de Ikeda, la de la familia Ota, y mató a un bebé y se llevó a una mujer al bosque para devorarla tranquilamente. En otro ataque, aprovechando que el pueblo había quedado desprotegido porque los hombres armados habían ido al bosque precisamente para cazarlo, Kesagake entró esta vez en la casa de la familia Miyoke, devorando a todo el que se encontraba dentro, ahora una mujer y dos niños. Cuando los hombres volvieron, se encontraron a las víctimas del oso en un macabro baño de sangre.
En 14 de diciembre de aquel año, una batida acabó con la vida del animal. Restos humanos fueron encontrados en su estómago.
En total Kesagake había matado a siete personas.
Algunos supervivientes de los ataques murieron en días posteriores por la horrible gravedad de las heridas. Toda la gente se marchó de allí, y Sankebetsu se convirtió en un lugar vacio, sin nadie, una especie de pueblo fantasma con una negra historia a sus espaldas, una historia poco conocida en Occidente, pero objeto de varias publicaciones en Japón.
EL OSO DE MYSORE
Mysore es la segunda ciudad más importante del estado de Karnataka, en la India.
En la India, cuando se habla de "devoradores de hombres" se piensa en tigres y panteras, pero son pocos los que piensan también en el oso bezudo (científicamente llamado Melursus ursinus), acordándose de lo que fue el "oso negro de Mysore", un ejemplar de oso bezudo (a veces conocido como oso perezoso, por la exagerada lentitud de sus movimientos y su aspecto descuidado, más parecido al de un perezoso de la selva amazónica que al de un auténtico oso) que por los años cincuenta del siglo XX causó el terror en la localidad donde actuó.
El oso atacaba con sus enormes garras, causando heridas terribles. Mató a doce personas y a tres de ellas las devoró parcialmente. Quienes sobrevivieron a estos ataques, particularmente sangrientos, lo hicieron con la cara destrozada (a veces sin ojos ni nariz), debido al interés que tenía el "oso de Mysore" de desgarrar la cara de sus víctimas, desfigurándolas completamente.
Fue el famoso cazador Kenneth Anderson quien acabó con la vida de este oso bezudo indio.
Algunos se preguntaron qué impulsó a este oso a comportarse así. Unos dijeron que se trataba de una hembra que buscaba vengarse por la muerte de sus cachorros en manos de unos cazadores, otros narraban una historia absolutamente inverosímil (que el oso secuestró a una doncella, y cuando los hombres se la arrebataron, prometió venganza).
Es verdad que el oso bezudo se muestra muy feroz a la hora de defender a sus crías de cualquier amenaza.
En todo caso, la muerte del "oso negro de Mysore" supuso el final de una pesadilla para muchas personas que hasta ese momento vivieron atemorizadas por él.
OSO NEGRO DE JAPÓN
Ya dije antes cuando hablé del oso Kesagake, que en Japón viven dos especies de osos.
Ahora toca hablar del oso negro japonés (una subespecie del oso negro tibetano, exclusiva del país nipon).
En Akita, en el norte de Japón,los ataques de oso no son excepcionales. En sólo tres semanas, desde el 21 de mayo de 2016, cuatro personas han perdido la vida por el ataque de un oso negro. En 10 de junio se encontró el cadáver de la última (una mujer de 74 años). Todas las víctimas fueron encontradas en un bosque cercano a la localidad de Kazuno, en la prefectura de Akita, tres hombres y una mujer, de edades avanzadas. Todas esas personas se habían adentrado en el bosque para buscar brotes de bambú y flores silvestres.
El mismo día en que se encontró la última víctima, la policía local organizó un dispositivo de búsqueda del oso, al tiempo que se recomendaba a la gente no adentrarse en el bosque a buscar bambú (un alimento que forma parte de la dieta natural de los plantígrados).
A las pocas horas de búsqueda, la policía dio con el oso, y lo abatió allí mismo. Se trataba de una hembra de unos 70 kg de peso, y 120 cm de longitud.
La disección del animal reveló la presencia de bambú en su intestino, pero también de carne y cabellos humanos en su estómago.
COCODRILOS DEVORADORES DE HOMBRES
COCODRILOS Y CAIMANES
Con su tamaño, impresionantes mandíbulas (las más fuertes del reino animal), y dieta totalmente carnívora con voraz apetito, es fácil imaginar que el cocodrilo puede llegar a convertirse en un despiadado devorador de hombres.
Existen varias especies de cocodrilos (género Crocodylus), y también de sus parientes los caimanes, que engloban varios géneros. No todos los cocodrilos tienen ese potencial, de hecho sólo de tres especies se conocen casos documentados de auténticos "devorahombres", que son:
Cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus), distribuido ampliamente por los ríos y lagos de gran parte del África subsahariana, y paradójicamente casi extinguido en el Nilo.
Cocodrilo poroso, cocodrilo marino o cocodrilo de los estuarios (Crocodylus porosus), el mayor y más peligroso de todos los cocodrilos del mundo; distribuido por el sur de Asia y norte de Australia.
Aligátor americano (Alligator mississippiensis), de Norteamérica, puede llegar a los 5 metros de largo.
Existen otros Crocodilios que parece que potencialmente también podrían llegar a ser devoradores de hombres, como es el caso del cocodrilo americano (Crocodylus acutus), un reptil que puede llegar a medir 5 metros y que en estudios realizados se ha revelado como el cocodrilo más agresivo hacia el hombre de toda América; se sabe de personas atacadas por este cocodrilo en México, Costa Rica, y Panamá, pero esos ataques rara vez llegan a ser noticia de ámbito internacional por lo que esta especie no está bien documentada como "devoradora de hombres".
Cocodrilo americano en el río Grande de Tarcoles, Costa Rica.
Cocodrilo americano en las aguas de un manglar.
Estuario de Guacalillo, Costa Rica.
EL COCODRILO DEL NILO
LA BESTIA LLAMADA "GUSTAVE"
"Gustave" no era un cocodrilo cualquiera. Pertenecía a la especie Crocodylus niloticus, es decir que se trataba de un cocodrilo del Nilo, macho, de unas dimensiones excepcionales: unos 6 metros de largo y un peso de aproximadamente una tonelada.
Nota importante: hablo de él en pasado pero empleando la forma verbal del pretérito imperfecto para abrir la puerta a la posibilidad de que todavía pueda estar vivo en el presente, pues no se sabe que haya muerto y nadie lo ha conseguido cazar. La última vez que se le vio, que yo sepa, fue en 2008.
El cocodrilo vivía en Burundi, por las orillas del río Ruzizi y del lago Tanganika.
Los nativos decían de él que mataba por diversión, pues a veces no se comía a la víctima. Se le atribuyen más de 300 muertes de seres humanos.
Se le tenía que reconocer fácilmente dado su tamaño y también por las cicatrices que tenía sobre su cuerpo de balas, lanzas y demás objetos con los que se le intentó cazar.
Este cocodrilo se ha convertido en toda una leyenda.
CAPTURA DE UN COCODRILO DEVORADOR DE HOMBRES EN UGANDA
En 4 de marzo de 2014 se publica la noticia de la captura de un enorme cocodrilo del Nilo, de más de 60 años de edad y de unos 6 metros de largo, bastante similar a "Gustave". El animal fue capturado vivo.
El cocodrilo había devorado en los últimos treinta días a tres personas (la última víctima mortal era un pescador, padre de dos niños) y se le atribuyen otras seis muertes más de gente que desapareció del lugar donde el cocodrilo actuaba, las orillas del lago Victoria (zonas Jing y Magiougke), sin dejar ningún rastro. Otra veintena de personas resultaron mutiladas por los ataques del reptil. Los pescadores del lago Victoria le tenían gran temor.
Cocodrilos en un río de Senegal
EL COCODRILO MARINO O COCODRILO POROSO
LA MATANZA DE RAMREE
Ramree es una isla situada en el Golfo de Bengala, en la costa occidental de Birmania.
En la Segunda Guerra Mundial, durante seis semanas, entre enero y febrero de 1945, el ejército británico atacó la isla, como parte de la campaña en Birmania, que estaba ocupada por las tropas japonesas desde 1942. Durante la batalla, un gran número de soldados japoneses se vieron obligados, por órdenes de sus superiores, a cruzar la isla para dar apoyo a un batallón mayor de soldados que defendían Ramree.
En la noche de 19 de febrero de 1945 los soldados japoneses, unos 900 o poco más, cruzaron un gran pantano plagado de cocodrilos (de la especie Crocodylus porosus). Los marines británicos rodearon el gran pantano, impidiendo a los soldados japoneses salir de él. El naturalista británico Bruce Wright relató que de los casi mil soldados japoneses que se metieron en los manglares, sólo una veintena sobrevivió, el resto fue devorado por los cocodrilos, siendo aquélla la mayor matanza de seres humanos perpetrada por animales.
Sin embargo, no está del todo claro que los hechos fueran exactamente así.
Parece que no todos los soldados japoneses que no estaban en el grupo de los veinte supervivientes, fueron muertos por los cocodrilos, pues un número indeterminado de ellos logró burlar el cerco británico y abandonar el pantano de Ramree.
Y de entre los que no escaparon ni sobrevivieron es probable que algunos hubieran muerto por otras formas.
En conclusión: no se sabe con exactitud cuántos soldados japoneses murieron aquella noche en el gran pantano de Ramree pasto de los cocodrilos, tal vez muchos, pero no los casi mil (excepto la veintena que los marines británicos encontraron con vida al amanecer del siguiente día) que dijo y difundió Bruce Wright. La cifra de 400 (aproximadamente) parece más realista, una cifra de muertos que en cualquier caso resulta también muy grande.
EL ALIGÁTOR AMERICANO
TOM DOS DEDOS
Así se le llamaba a un aligátor macho, de unos 4,5 metros, que en los años veinte del siglo XX atacaba a personas y animales en las ciénagas de la frontera de Alabama con Florida.
Lo de "dos dedos" le vino porque en la pata anterior izquierda le faltaban, por culpa de una trampa para animales, todos los dedos excepto dos, que le quedaron, dejando en el barro unas huellas muy reconocibles que muchos años después (1980) todavía se llegaron a ver (al caimán no lo cazaron nunca, apesar de los innumerables intentos, en uno de los cuales dicen que se llegó a emplear hasta dinamita).
Mucha fantasía se ha dicho y escrito sobre este aligátor americano que me ahorraré contar, por inverosímil, pero sí es cierto que existió y que llegó a ser muy temido.
PECES DEVORADORES DE HOMBRES
Los TIBURONES son tal vez los peces más conocidos que pueden llegar a convertirse en devoradores de hombres, en particular algunas especies consideradas potencialmente peligrosas para los humanos, como el gran tiburón blanco, el tiburón toro, o el tiburón tigre, por citar sólo a algunas de ellas.
Sin embargo, la mayoría de los ataques de tiburón a personas son casos aislados, por lo que los atacantes no son verdaderos "tiburones devoradores de hombres", pero la historia de "el tiburón de New Jersey" puede ser distinta, y por eso vale la pena contarla aquí.
Además de tiburones, existen otros peces, no emparentados con aquellos, que pueden también convertirse en devoradores de hombres, tal como lo demuestran los ataques que se sucedieron en el río Kali entre los años 1998 a 2007 por un enorme pez gato.
EL TIBURÓN DE NEW JERSEY
Los ataques sucedieron durante la primera quincena del mes de julio de 1916 en la bahía de Beach Haven (New Jersey)
La primera víctima fue un muchacho llamado Charles Vansat, que fue atacado por un tiburón en aguas poco profundas.
Cinco días después hubo otro ataque de tiburón, esta vez la víctima era un hombre.
En total, cuatro personas murieron por ataques de tiburón, y una quinta resultó herida.
El tiburón atacó tanto en el mar como en agua dulce (los ataques en agua dulce comenzaron en 11 de julio, en el río Matawan, que desemboca en el Atlántico formando un estuario).
En 14 de julio fue cazado un tiburón en el rìo Matawan, y en su interior ciertamente se encontraron restos humanos, pero no eran los de las víctimas del río, sino que se dijo que probablemente eran los de alguien que se ahogó y que depués el tiburón se comió en el mar; el asunto no está claro porque otros afirmaban que sí había en el interior del escualo capturado restos de las víctimas del río.
Al final queda que no se sabe con certeza qué especie de tiburón fue el que llevó a cabo los ataques, si un tiburón blanco (Carcharodon carcharias) o si un tiburón toro (Carcharinus leucas), e incluso hay quien plantea la posiblidad que los ataques fueran realizados no por un solo tiburón, sino por varios de distintas especies.
En todo caso, los acontecimientos sirvieron para que el mundo empezara a prestar atención a los tiburones, que hasta esa fecha carecían de gran interés para el hombre, y tanto se logró que estos hechos inspiraron varios años después la novela "Jaws" de Peter Benchley (1974), que luego Steven Spielberg llevaría al cine con gran éxito.
ALERTA EN EL MAR ROJO
Sharm el Sheikh es una ciudad de Egipto situada en el extremo meridional de la Península del Sinaí, y que va dar a las aguas del Mar Rojo. Sharm el Sheikh (a veces escrito Sheij) es uno de los mejores paraísos del buceo mundial, y por ello el lugar está considerado importante centro turístico del Mar Rojo.
Día 1 de diciembre de 2010: un turista ruso y otro ucraniano son atacados por un tiburón mientras nadaban por una zona de arrecifes de coral en Sharm el Sheikh; ambos sufren graves amputaciones. Tan sólo unos minutos después el tiburón ataca a otros dos turistas también rusos, causándoles importantes lesiones.
Cuatro días después de esos ataques, en las aguas de la playa del hotel Hayat Regency (Sharm el Sheikh), una mujer de 70 años, turista de nacionalidad alemana, es atacada por un tiburón que le arranca el brazo; la mujer fallece poco después.
Estos hechos rápidamente causaron la alarma entre los turistas, y para evitar más ataques de tiburón, las autoridades egipcias decidieron cerrar las playas de Sharm el Sheikh temporalmente (1 semana) hasta lograr cazar a ese tiburón o tiburones (inicialmente se creyó que todos los ataques, incluido el mortal, fueron causados por el mismo tiburón, supuestamente un tiburón oceánico de puntas blancas -Carcharinus longimanus-, pero luego se pensó que eran dos: uno responsable de los cuatro ataques del primer día, y otro el que atacó y mató a la mujer cuatro días después).
Se capturaron y mataron a dos tiburones de gran tamaño, por lo que, eliminado el peligro, de nuevo se volvieron a abrir las playas. La industria del turismo no se podía detener. Sin embargo no faltaron los que dudaron de si aquellos tiburones cazados fueron realmente los responsables de los ataques...
UN DEVORADOR DE HOMBRES BAJO LAS AGUAS DEL RÍO KALI
El río Kali nace en la alturas del Himalaya, y corre a lo largo de 350 km a través de Nepal y la India, para desembocar en el río Ganges. Sus riberas están plagadas de pequeños poblados pesqueros y aldeas comerciales.
Entre los años 1998 y 2007 algo extraño ocurrió en el río.
En abril de 1998 un chico de 17 años que estaba en el río con su novia y otras personas, fue de pronto arrastrado por algo hacia el fondo de las aguas, ante la mirada de los demás. Su cuerpo jamás fue encontrado, apesar de que hubo una intensa búsqueda durante tres días en un tramo del río de 5 km.
Tres meses después hubo otra desaparición, de la misma manera, por la misma zona del río, esta vez de un niño de corta edad ante la impotente presencia de su padre que nada pudo hacer.
Después de nueve años sin incidentes, volvió a haber uno en abril de 2007: un chico de 18 años estaba nadando con un amigo, cuando algo lo cogió y se lo llevó rápido al fondo del agua, en donde desapareció para siempre.
¿Qué era lo que había bajo las aguas del río Kali que se tragaba a la gente sin dejar ningún rastro?
Ante las misteriosas desapariciones, sucedidas en una zona concreta del río, a unos 500 metros de altura sobre el nivel del mar, y a gran distancia de la costa, el biólogo británico Jeremy Wade se ofreció voluntario para esclarecer lo que estaba ocurriendo, y para ello lo primero que hizo fue barajar todas las posibilidades:
¿Fue un remolino?
Ciertamente esa parte del río donde se produjeron las desapariciones era muy traicionera, pero no parece aún así que la gente desapareciera por causa de remolinos pues en todos los casos hubo testigos (la novia del chico en el primer caso, el padre del niño en el segundo, y el amigo del desaparecido en el tercero), y ninguno vio ningún remolino.
Wade llegó a la conclusión entonces que las desapariciones se debieron a los ataques de un animal, de hecho en el tercer ataque un testigo habló de un animal como "un cerdo alargado", pero, ¿qué animal era el que estaba causando aquellas desapariciones?
Wade repasó la fauna del lugar:
¿Un cocodrilo (o algún pariente suyo como el gavial)? Descartado. El gavial tiene las mandíbulas lo suficientemente débiles como para ser incapaz de atacar y arrastrar al fondo del río a un ser humano, y el cocodrilo poroso no vive en esa zona, pues el agua está demasiado fría para él.
¿Un tiburón?
Hay que pensar que el tiburón toro, peligroso para los humanos, puede nadar en agua dulce, y Wade enseguida se tomó en serio la posibilidad de un tiburón toro, pero no, no lo era: la zona del río en que se produjeron los ataques está muy río arriba, y hasta ahí no llega un tiburón toro, además en los ataques ningún testigo vio nunca una aleta dorsal de tiburón, tan característica en los ataques de escualos.
Entonces, ¿qué?
En plena investigación, se produjo un nuevo ataque de la bestia, pero esta vez la víctima no fue humana, sino un búfalo acuático que estaba bebiendo agua, y que un enorme bagre o pez gato lo arrastró al fondo del agua para devorarlo. El propietario del búfalo lo vio todo, pues el pez atacó a escasa profundidad, y así se lo describió a Jeremy Wade. Un bagre o pez gato...pero ha de ser un pez gato enorme, ¿los hay así? Los del género Bagarius pueden llegar a serlo...y es verdad que bajo las aguas del río Kali se mueven peces gato de ese género.
Wade y sus ayudantes se sumergieron en el río, era inevitable hacerlo si al fin querían descubrir la verdad.
Después de cuatro días de búsqueda en negruzcas aguas y rápidas corrientes, durante los cuales vieron varios peces gato, aunque no de dimensiones grandes, logró capturar una auténtica bestia: un pez gato de la especie Bagarius yarrelli, de 180 cm de largo, y 75,5 kg de peso, armado de excelentes dientes. Wade admitió que un ejemplar así era fuerte y realmente grande, capaz de matar y tragarse a niños... pero no vio claro que pudiera él haberse tragado personas adultas. Para esto último, el pez tendría que ser todavía de mayor tamaño.
Por esas aguas oscuras pululan peces gato formidables, tal vez uno de ellos fue el verdadero "devorador de hombres" del río Kali.
Bagarius yarrelli es el nombre que le dan los científicos al pez gato gigante del río Kali, y que de hecho está extendido por buena parte del sur de Asia, en grandes ríos de agua clara y sustrato rocoso y arenoso, con corrientes rápidas; nunca se le encuentra en pequeños arroyos.
Existen muchas especies bagres distribuidas por todo el mundo, que tienen la característica común de tener unas tentáculos o barbillas alrededor de la boca, de donde les viene el célebre nombre de "pez gato".
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