COCODRILOS DEVORADORES DE HOMBRES



COCODRILOS Y CAIMANES
Con su tamaño, impresionantes mandíbulas (las más fuertes del reino animal), y dieta totalmente carnívora con voraz apetito, es fácil imaginar que el cocodrilo puede llegar a convertirse en un despiadado devorador de hombres.
Existen varias especies de cocodrilos (género Crocodylus), y también de sus parientes los caimanes, que engloban varios géneros. No todos los cocodrilos tienen ese potencial, de hecho sólo de tres especies se conocen casos documentados de auténticos "devorahombres", que son:
Cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus), distribuido ampliamente por los ríos y lagos de gran parte del África subsahariana, y paradójicamente casi extinguido en el Nilo.
Cocodrilo poroso, cocodrilo marino o cocodrilo de los estuarios (Crocodylus porosus), el mayor y más peligroso de todos los cocodrilos del mundo; distribuido por el sur de Asia y norte de Australia.
Aligátor americano (Alligator mississippiensis), de Norteamérica, puede llegar a los 5 metros de largo.

Existen otros Crocodilios que parece que potencialmente también podrían llegar a ser devoradores de hombres, como es el caso del cocodrilo americano (Crocodylus acutus), un reptil que puede llegar a medir 5 metros y que en estudios realizados se ha revelado como el cocodrilo más agresivo hacia el hombre de toda América; se sabe de personas atacadas por este cocodrilo en México, Costa Rica, y Panamá, pero esos ataques rara vez llegan a ser noticia de ámbito internacional por lo que esta especie no está bien documentada como "devoradora de hombres".

Cocodrilo americano en el río Grande de Tarcoles, Costa Rica.

Cocodrilo americano en las aguas de un manglar.
Estuario de Guacalillo, Costa Rica.


EL COCODRILO DEL NILO


LA BESTIA LLAMADA "GUSTAVE"
"Gustave" no era un cocodrilo cualquiera. Pertenecía a la especie Crocodylus niloticus, es decir que se trataba de un cocodrilo del Nilo, macho, de unas dimensiones excepcionales: unos 6 metros de largo y un peso de aproximadamente una tonelada.

Nota importante: hablo de él en pasado pero empleando la forma verbal del pretérito imperfecto para abrir la puerta a la posibilidad de que todavía pueda estar vivo en el presente, pues no se sabe que haya muerto y nadie lo ha conseguido cazar. La última vez que se le vio, que yo sepa, fue en 2008.

El cocodrilo vivía en Burundi, por las orillas del río Ruzizi y del lago Tanganika.
Los nativos decían de él que mataba por diversión, pues a veces no se comía a la víctima. Se le atribuyen más de 300 muertes de seres humanos.
Se le tenía que reconocer fácilmente dado su tamaño y también por las cicatrices que tenía sobre su cuerpo de balas, lanzas y demás objetos con los que se le intentó cazar.
Este cocodrilo se ha convertido en toda una leyenda.

CAPTURA DE UN COCODRILO DEVORADOR DE HOMBRES EN UGANDA
En 4 de marzo de 2014 se publica la noticia de la captura de un enorme cocodrilo del Nilo, de más de 60 años de edad y de unos 6 metros de largo, bastante similar a "Gustave". El animal fue capturado vivo.
El cocodrilo había devorado en los últimos treinta días a tres personas (la última víctima mortal era un pescador, padre de dos niños) y se le atribuyen otras seis muertes más de gente que desapareció del lugar donde el cocodrilo actuaba, las orillas del lago Victoria (zonas Jing y Magiougke), sin dejar ningún rastro. Otra veintena de personas resultaron mutiladas por los ataques del reptil. Los pescadores del lago Victoria le tenían gran temor.

Cocodrilos en un río de Senegal


EL COCODRILO MARINO O COCODRILO POROSO


LA MATANZA DE RAMREE
Ramree es una isla situada en el Golfo de Bengala, en la costa occidental de Birmania.
En la Segunda Guerra Mundial, durante seis semanas, entre enero y febrero de 1945, el ejército británico atacó la isla, como parte de la campaña en Birmania, que estaba ocupada por las tropas japonesas desde 1942. Durante la batalla, un gran número de soldados japoneses se vieron obligados, por órdenes de sus superiores, a cruzar la isla para dar apoyo a un batallón mayor de soldados que defendían Ramree.
En la noche de 19 de febrero de 1945 los soldados japoneses, unos 900 o poco más, cruzaron un gran pantano plagado de cocodrilos (de la especie Crocodylus porosus). Los marines británicos rodearon el gran pantano, impidiendo a los soldados japoneses salir de él. El naturalista británico Bruce Wright relató que de los casi mil soldados japoneses que se metieron en los manglares, sólo una veintena sobrevivió, el resto fue devorado por los cocodrilos, siendo aquélla la mayor matanza de seres humanos perpetrada por animales.

Sin embargo, no está del todo claro que los hechos fueran exactamente así.
Parece que no todos los soldados japoneses que no estaban en el grupo de los veinte supervivientes, fueron muertos por los cocodrilos, pues un número indeterminado de ellos logró burlar el cerco británico y abandonar el pantano de Ramree.
Y de entre los que no escaparon ni sobrevivieron es probable que algunos hubieran muerto por otras formas.

En conclusión: no se sabe con exactitud cuántos soldados japoneses murieron aquella noche en el gran pantano de Ramree pasto de los cocodrilos, tal vez muchos, pero no los casi mil (excepto la veintena que los marines británicos encontraron con vida al amanecer del siguiente día) que dijo y difundió Bruce Wright. La cifra de 400 (aproximadamente) parece más realista, una cifra de muertos que en cualquier caso resulta también muy grande.


EL ALIGÁTOR AMERICANO

TOM DOS DEDOS
Así se le llamaba a un aligátor macho, de unos 4,5 metros, que en los años veinte del siglo XX atacaba a personas y animales en las ciénagas de la frontera de Alabama con Florida.
Lo de "dos dedos" le vino porque en la pata anterior izquierda le faltaban, por culpa de una trampa para animales, todos los dedos excepto dos, que le quedaron, dejando en el barro unas huellas muy reconocibles que muchos años después (1980) todavía se llegaron a ver (al caimán no lo cazaron nunca, apesar de los innumerables intentos, en uno de los cuales dicen que se llegó a emplear hasta dinamita).
Mucha fantasía se ha dicho y escrito sobre este aligátor americano que me ahorraré contar, por inverosímil, pero sí es cierto que existió y que llegó a ser muy temido.